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![]() | Antonieta Vera Hernández Opinión de AVH |
26 Sep 2025
Los recientes acontecimientos ocurridos en la Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), donde un estudiante fue asesinado dentro del campus y ese mismo
día otro joven decidió quitarse la vida arrojándose al metro en la Ciudad de México; no
son hechos aislados ni accidentes desafortunados. Son la muestra más dolorosa de una
crisis estructural que está matando a nuestros jóvenes en silencio, la violencia y la
falta de atención a la salud mental en nuestras universidades.
Es por ello, que debe exigirse a la UNAM y a todas las instituciones de educación media
y superior del país asumir con responsabilidad histórica su papel frente a esta
emergencia. No basta con discursos de duelo ni con campañas superficiales; se
requieren medidas inmediatas, efectivas y permanentes, como:
1. Elaboración de Protocolos estrictos de prevención y atención de violencia, que
garanticen la seguridad de estudiantes, docentes y trabajadores.
2. Controles efectivos para impedir el ingreso de armas y drogas a las
instalaciones universitarias.
3. Programas de cultura de paz y mediación de conflictos, que transformen la vida
universitaria en un espacio de diálogo y cuidado mutuo.
4. Redes de apoyo psicológico reales, empáticas, sensibles y sobre todo
accesibles, libres de burocracia y de estigmas, con perspectiva de género y
comunitaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el suicidio es ya una de
las principales causas de muerte juvenil en América Latina, representando el 30% de
los decesos en este sector poblacional.
En México, la depresión, la ansiedad y la violencia están arrebatando vidas que
deberían florecer en nuestras aulas.
La UNAM, como máxima casa de estudios y por medio de su COMITÉ TÉCNICO
PARA LA ATENCIÓN A LA SALUD MENTAL, tiene la obligación moral y social de
encabezar este cambio, de convertirse en modelo de prevención, atención y cuidado de
la salud mental. No puede ni debe quedarse inmóvil frente a esta crisis.
No es pedir favores es exigir entornos universitarios seguros, dignos y
humanos, porque la vida y el futuro de miles de jóvenes dependen de ello.
La violencia no puede seguir entrando por las puertas de las universidades. La UNAM
debe actuar ya; y, ese modelo de Comité Técnico que tiene, debe ser reproducido en
todas las instituciones de educación media y superior; ello en atención a que es
mandato Constitucional que el Estado priorice el interés superior de niñas, niños,
adolescentes y jóvenes en el acceso, permanencia y participación en los servicios
educativos de calidad, en donde la educación se base en el respeto irrestricto de la
vida, integridad y dignidad de las personas, con un enfoque de derechos humanos y de
igualdad sustantiva, desarrollando armónicamente todas las facultades del ser humano
y fomentando el cuidado de los jóvenes, el respeto a todos sus derechos, a sus
libertades, procurando una cultura de paz, generada por una conciencia solidaria,
humana, sensible y empática entre ellos; promoviendo la honestidad como principio
básico de vida y en todo momento cuidando de la integridad y vida de su alumnado.
DRA. MARIA ANTONIETA VERA HERNÁNDEZ
Secretaria Estatal de la Mujer – CONAMEX- Veracruz.
mary.vera.hdez@gmail.com
DM