LO ÚLTIMO |
![]() | Cecilio García Cruz Jesús te Ampare |
28 Oct 2024
Las oportunidades se presentan –casi siempre—una sola vez en la vida.
Y Cuitláhuac García –muy al estilo del cronista deportivo Enrique ‘El Perro Bermúdez’: “la tenía, era suya y la dejó ir”.
No encontró elementos para solucionar la cuadratura del círculo.
Por eso, su legado será: ineptitud, corrupción, impunidad, inseguridad, violencia y nepotismo, entre otras calamidades.
Su jefe --que se supone ya abandonó Palacio Nacional-- le dio la enorme responsabilidad de gobernar (dizque ‘por honesto y bueno’) uno de los cinco estados más boyantes del país.
Sin embargo, ‘El mandatario bailarín’ tendrá que dejar Palacio por la puerta trasera ‘con el rabo sucio entre las patas’.
Ya se va, ya falta menos; en vía de mientras disfruta zapateando danzas prehispánicas en honor a ‘sus santos difuntos’.
Bailar es lo suyo.
Mover el bote.
Sacudir la cadera.
Desplazarse (como gaviota turca) en las pistas de baile al ritmo de salsas con sonidos chirriantes.
Cuitláhuac, dejará el poder con cara de vergüenza, si es que la conoce.
Se le fue el tiempo organizando festivales que solo fueron distractores ocasionales.
Auténticas frivolidades y desmanes que pronto saldrán a la luz pública y que causarán escándalos y escozor políticos.
Llega la mano firme de Rocío Nahle quien pondrá orden al ‘cochinero’ donde Cuitláhuac aún se regocija con el poder en la mano.
No pudo evitar la intervención insensata de cercanos colaboradores que perniciosamente lo empinaron en actividades impropias de un ejecutivo (a machetazos, chapear maleza; mandil atado en cintura, para guisar camarones enchipotlados o pintarse la cara como payasito de tele, para ser el hazmerreír de la gente).
En su desgobierno, cientos de ‘aviadores’ volaron sin aeronaves y planearon sin pistas de aterrizaje.
Eso sí, cobraron abultadas quincenas puntualmente.
‘Aviadores’ protegidos. Aplaudidores que se inclinaban al ver al ‘sultán intelectual’.
Se les acabó el combustible.
¡Ya no tendrán a quién seducir!
El 1 de diciembre Rocío Nahle encontrará un escenario desolador y hediondo.
Y, además, Veracruz, no escapa a la narcopolítica.